Switzerland — Colombia
El BC Place se quedó en silencio, no por la sorpresa, sino por el agotamiento puro. Suiza y Colombia jugaron 120 minutos, anotaron cero goles y se van a la tanda de penaltis. Pero esta noche en Vancouver presenta una paradoja: el marcador es el mismo, pero el juego fue completamente diferente para ambos equipos.
Empecemos con los números que no mienten. Colombia: xG 1.03, dos grandes oportunidades, ambas falladas. Suiza: xG 0.35, ni una sola ocasión realmente peligrosa. El marcador dice "empate", los números dicen "Colombia debería haber ganado". Aquí está el primer interrogante abierto de este partido: ¿cómo llegó Suiza a la tanda de penaltis?
La respuesta es Gregor Kobel. Una calificación de 9.07, tres paradas, y esto no es una casualidad estadística, es un portero que en el momento decisivo estaba exactamente donde tenía que estar. Los colombianos una y otra vez encontraban posiciones, una y otra vez se topaban con él. Esta es la pared que no se puede romper solo con un buen juego.
Los suizos, por su parte, se complicaron la vida. 22 faltas no es solo un número, es un carácter: nervioso, reactivo, siempre persiguiendo al oponente. Granit Xhaka recibió una amarilla en el minuto 51, Zakaria en el 59, y al final ambos fueron retirados en el 87. La disciplina en el mediocampo fue el principal agujero de Suiza en la segunda mitad, cuando la posesión aumentó al 57%, pero la calidad no mejoró.
Colombia en la primera mitad se veía confiada: 51% de posesión, 7 córneres en el partido, presión constante por las bandas. Johan Mojica por la izquierda estaba vivo, su calificación de 7.93 no es casualidad. Pero dos grandes oportunidades falladas son una sentencia de muerte para la eficacia. Cuando James Rodríguez se fue en el minuto 66, el equipo perdió el centro de gravedad en la creación. Juan Fernando Quintero entró, añadió energía (7.97), pero la maquinaria colombiana ya no funcionaba tan limpiamente.
En el minuto 40, el VAR revisó un incidente con Jhon Arias; los detalles son desconocidos, pero se tomó una decisión. Son estos momentos en los playoffs los que se discuten durante meses: ¿correcto o no? Juzguen ustedes mismos.
En el tiempo añadido: amarillas para Davinson Sánchez (95') y Miro Muheim (105'). Nervios. Cansancio. Ronda eliminatoria.
En resumen: Suiza sobrevivió no por su juego, sino por su portero y su carácter. Colombia jugó mejor, pero no sentenció el partido cuando pudo. En FootLegend, nadie te quitará los goles de tu país, y aquí simplemente nadie los tuvo.
Preguntas para el debate: ¿Es Kobel el mejor portero del torneo en esta etapa, o simplemente una noche de suerte? Y la segunda: ¿Debería Bielsa haber sacado a Rodríguez antes, mientras aún controlaba el juego?